Don Leopardo

Ruego

Alegatos de un siervo cansado,
que te hizo frente una vez,
rompí las cadenas de un esclavo,
que ayer me delato.
No puedo no puedo clavado en la pared,
con ecos y alaridos, nuevos corazones,
más serán una ilusión, todo se aprendió,
no nos hacen falta otra tempestad.
Con ángel demencial,
condena aniquilar,
piruetas para atrás bardo dispersión,
tu trance singular trajo devastación,
no nos dejaste nada ni para sobornarte.
Suena en una orquesta de ocasión,
partituras de salidas,
marchas de triunfo, que no son,
más que manchas sin color.
No me agache para besar tus pies,
necesito tu perdón,
nada explica más a la verdad,
que la anulación.
Te dí casi todo,
no quieres algo más,
no quieres algo más.
PORQUE ME NEGASTE EL SOL?
JUSTO A MI QUE TE LO CUIDO TANTO.





Volver